Los consumidores estadounidenses y la Reserva Federal se enfrentan a un nuevo desafío económico de alto costo. El torrente de inversión en centros de datos, que se proyecta superará los 700.000 millones de dólares este año, para impulsar la inteligencia artificial ha encarecido componentes clave como los chips de memoria, procesadores y otros equipos tecnológicos, además de la electricidad. Los economistas advierten que el impacto de la IA en la inflación continuará presionando los precios al alza al menos hasta finales de este año.
Aunque no se prevé un repunte tan drástico como el vivido entre 2021 y 2023 (cuando la inflación alcanzó un máximo del 9,1%), el gasto masivo en infraestructura tecnológica mantendrá los precios subiendo más rápido de lo esperado. Esta situación podría obligar al banco central a elevar su tasa de interés clave para enfriar el consumo, lo que encarecería los préstamos para automóviles, las hipotecas y los créditos empresariales.
¿Por qué el gasto en infraestructura tecnológica eleva los precios?
Cuatro de los gigantes tecnológicos más grandes del mundo, Alphabet (matriz de Google), Amazon, Meta Platforms y Microsoft, tienen previsto invertir unos 720.000 millones de dólares este año, destinados principalmente a la construcción de centros de datos de IA.
Esta masiva expansión de servidores requiere una enorme cantidad de semiconductores, cuya oferta global se ha visto drásticamente reducida. Según estimaciones de analistas de JPMorgan Chase, el costo de algunos chips de memoria para computadoras habrá aumentado hasta un 400% entre 2024 y finales de este año. Este desbalance ya se traduce en precios de venta al público significativamente más altos para:
- Computadoras portátiles (laptops) y de escritorio.
- Teléfonos inteligentes (smartphones).
- Consolas de videojuegos.
- Tarifas de energía eléctrica doméstica y comercial.
Incrementos directos al consumidor: Apple y Microsoft lideran las subidas
El impacto de la IA en la inflación ya es visible en los catálogos de las principales marcas de hardware. Recientemente, Apple anunció un incremento de entre el 15% y el 25% en los precios de sus portátiles y tabletas. Un MacBook de gama alta, por ejemplo, ha pasado a costar 1.999 dólares frente a los 1.699 dólares anteriores.
De igual manera, Microsoft confirmó un aumento de 100 dólares en el precio de su consola de videojuegos Xbox para el 1 de agosto, atribuyendo la subida al encarecimiento de los chips de memoria. Fabricantes como Sony, Dell y HP han adoptado medidas similares en sus respectivas líneas de productos.
El consumo eléctrico de la IA: Otro motor inflacionario de largo plazo
Además de los componentes de hardware, los centros de datos de IA consumen una cantidad de energía sin precedentes. Esta enorme demanda eléctrica ha obligado a las empresas de servicios públicos en Estados Unidos a expandir su capacidad instalada mediante inversiones costosas que terminan trasladándose a los recibos de los usuarios.
De acuerdo con el índice de precios al consumidor del gobierno estadounidense, las tarifas de electricidad subieron un 5,9% interanual en mayo, superando la inflación general del 4,2%. Los expertos calculan que, mientras que los precios de los chips podrían estabilizarse a finales de este año, los costos de los servicios públicos seguirán viéndose afectados por la demanda de la inteligencia artificial hasta el año 2028.
La Reserva Federal vigila de cerca la evolución de los precios
Los responsables de formular la política monetaria en la Reserva Federal siguen con atención el comportamiento de estos mercados. Kevin Warsh, director de la Fed desde el 22 de mayo, señaló que aunque la IA mejorará la eficiencia productiva a largo plazo, en la actualidad está generando una fuerte presión de demanda sobre la oferta disponible de componentes y energía.
Por su parte, John Williams, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, advirtió que si esta demanda insostenible se traduce en una inflación persistente, el organismo monetario no dudará en ajustar las tasas de interés al alza para salvaguardar el objetivo de estabilidad de precios.
Fuente: Yahoo Noticias