Las acciones de Intel (NASDAQ:INTC) registraron caídas superiores al 2% en las operaciones previas a la apertura del mercado, arrastradas por una evidente recogida de beneficios por parte de los inversores tras el fuerte repunte acumulado. Mientras los futuros de Wall Street mostraban números verdes, el mercado adoptó una postura mucho más cautelosa debido a las elevadas expectativas de valoración y a las preocupaciones en torno al importante gasto de capital anunciado por la compañía tecnológica.
La demanda de IA impulsa la recuperación financiera
Pese a la corrección bursátil a corto plazo, la compañía anunció recientemente el crecimiento de ingresos más rápido de los últimos 15 años. Durante el segundo trimestre, la facturación experimentó un incremento interanual del 25%, alcanzando los 16.100 millones de dólares gracias al fuerte impulso de los centros de datos orientados a la inteligencia artificial.
El director ejecutivo de la firma, Lip-Bu Tan, señaló que la IA está generando una «demanda de potencia de cálculo sin precedentes», lo que ha llevado a la empresa a elevar su plan de inversión de capital para 2026 de 18.000 a 20.000 millones de dólares. Dentro de estos resultados, los ingresos combinados de centros de datos e IA se dispararon un 59% (hasta 6.300 millones de dólares), mientras que la división de fundición creció un 31%.
Análisis técnico y perspectiva de los analistas
A pesar de la reciente corrección, las acciones de Intel se mantienen dentro de una tendencia alcista a largo plazo, acumulando una revalorización superior al 360% en los últimos 12 meses. Sin embargo, el impulso a corto plazo se ha debilitado tras cotizar por debajo de sus medias móviles de 20 y 50 días, situando un soporte clave cerca de los 67,04 dólares (su media móvil de 200 días) y una resistencia cercana a los 92,46 dólares. Por su parte, el consenso del mercado mantiene una recomendación neutral o de mantener, con firmas como Bank of America situando su precio objetivo en los 160 dólares.
Fuente: Yahoo Finanzas